Sweeping Woke
Título de la obra: Sweeping-Woke Año: 2025 Técnica: Instalación Componentes de la obra: Prenda textil intervenida (uniforme de barrendero transformado en falda) 2 impresiones fotográficas en PVC mate 54 x 35cm Galería Hinterland Viena, Austria
Sweeping-Woke se construye a partir del desplazamiento de un uniforme usado, adquirido directamente a un barrendero de la Ciudad de México, hacia una falda. Este gesto escultórico no solo interviene un objeto de trabajo precarizado y masculinizado, sino que lo traslada a un campo de significación feminizada y visualmente codificado. La transformación no es decorativa ni anecdótica, sino estructural: quiebra el código de uso, interrumpe su destino funcional, y activa una nueva lectura desde la imagen. El cuerpo que lo porta, la pose, la escoba, y el dispositivo fotográfico mismo, articulan una fricción crítica entre lo que se representa y lo que se oculta en los márgenes del discurso visual dominante.
La fotografía que acompaña la obra fue realizada en colaboración con Rebeca Sandoval, fotógrafa especializada en imagen publicitaria. Su participación como retratada y autora tensiona el lenguaje técnico y compositivo de la fotografía comercial, apropiándose de su artificio para desplazarlo hacia un campo de crítica material. La escena, con iluminación de estudio y puesta en escena controlada, reproduce una lógica de imagen aspiracional que, al estar contaminada por un objeto de trabajo precarizado, desactiva su retórica original y revela su operación ideológica.
Desde este cruce, Sweeping-Woke se distancia de la estetización complaciente para activar una lectura crítica. David LaChapelle ha sido caracterizado como emblema del exceso visual, donde la imagen se vuelve “una orgía de color, fetiche y consumo” (citado en Danto, 2003). Mientras su obra encarna una sobrecarga sensorial que afirma el espectáculo, Sweeping- Woke reutiliza los códigos de la imagen publicitaria —iluminación, escenografía, dirección de pose— no para reproducir ese exceso, sino para fracturarlo. El artificio visual aquí no adorna, sino que tensiona; no glorifica, sino que revela una contradicción. Lo aspiracional se convierte en incomodidad. La escoba, el uniforme transformado en falda, y el cuerpo en escena, desplazan el dispositivo hacia un espacio donde lo que se muestra es precisamente lo que suele ser barrido fuera del encuadre.
El uniforme transformado como falda se presenta como objeto escultórico, completando un circuito donde el cuerpo, la imagen y el trabajo se convierten en campos tensionados de significación. La obra señala así los mecanismos del woke-washing, en los que discursos de justicia social se convierten en pura superficie performativa sin transformación estructural ni política.
Sweeping-Woke no busca reconciliación ni reparación, sino habitar el conflicto entre representación, clase, género, política, arte, trabajo y estetización, usando las herramientas del sistema visual contemporáneo para fracturarlo desde dentro.