Biografía
Gabriel Tagle Petrone
Gabriel Tagle Petrone (Ciudad de México, 1980) es artista visual, docente, investigador y gestor cultural. Su práctica se ha desarrollado principalmente entre México y Chile, con períodos de formación y producción en Cuba y Argentina. Desde hace más de dos décadas trabaja en la intersección entre arte, política, tecnología y cultura visual, utilizando instalación, video, sonido, gráfica, fotografía, objetos, medios digitales y dispositivos interactivos. Su producción examina las formas en que los sistemas tecnológicos, económicos, políticos y administrativos intervienen sobre los cuerpos, los territorios y las imágenes, articulando problemas vinculados con la virtualización de la experiencia, la violencia estatal, la migración, la memoria, el trabajo, la gentrificación, la desigualdad y las formas contemporáneas de control.
Su formación artística se desarrolló en distintas instituciones latinoamericanas, entre ellas el Instituto Superior de Arte de La Habana, la Academia de San Carlos de la Universidad Nacional Autónoma de México y la Asociación Estímulo de Bellas Artes de Buenos Aires. En 2007 obtuvo la Licenciatura en Artes Visuales por la Universidad de Arte y Ciencias Sociales ARCIS, en Santiago de Chile. Posteriormente cursó un posgrado en Arte y Multimedia en la Universidad Nacional de Córdoba, Argentina, y en 2015 obtuvo el grado de Magíster en Artes Mediales por la Universidad de Chile. Desde 2025 cursa el Doctorado en Artes y Humanidades de la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ).
Una de las líneas tempranas de su producción se concentra en las transformaciones producidas por las tecnologías digitales sobre el cuerpo, la intimidad y las relaciones sociales. En Web Cam Ordinary Days (2006), Tagle investiga la virtualización del cuerpo y de los vínculos afectivos a través de los primeros sistemas de comunicación mediante webcam. Problemas como la construcción digital de la identidad, las representaciones de género y sexualidad, la circulación del deseo y la transformación tecnológica de la experiencia reaparecen posteriormente en obras como Cuerpo en codificación (2010), Los amigos de Teobaldo (2011) y Memento Mori (2018). En ellas, dimensiones asociadas a la experiencia corporal, como el afecto, la identidad, el poder y la muerte, son atravesadas por infraestructuras digitales que modifican las formas de ser, relacionarse, representarse y desaparecer en la red.
Paralelamente, su producción ha desarrollado una investigación sostenida sobre arte, memoria y política, particularmente vinculada con la historia reciente de Chile y las tecnologías mediante las cuales el poder administra cuerpos, territorios e imaginarios. Obras como Venda Sexy (2009) abordan la memoria de los centros de detención y tortura durante la dictadura chilena, mientras que 18 apologías chilenas (2011) trabaja con objetos provenientes de la represión de las movilizaciones estudiantiles para confrontar las relaciones entre violencia, discurso, legalidad y representación. Esta investigación se extiende posteriormente hacia obras que examinan el territorio, el sonido y la memoria de la violencia política, desplazando documentos, objetos e imágenes desde su función original hacia el espacio artístico.
La migración constituye otro eje relevante de su trayectoria. En 12+12. Un día en Chile. 24 horas en el Ministerio de Extranjería (2009), retratos de personas migrantes realizados durante una jornada en Santiago son proyectados sobre una gran estrella situada frente al Palacio de La Moneda. La obra confronta el rostro individual con el símbolo nacional y plantea la extranjería no como una condición visible en el cuerpo, sino como una categoría producida por dispositivos jurídicos, administrativos y políticos. Esta relación entre desplazamiento, identidad y circulación reaparece años después en aliēnus, aliēna, aliēnum (2024), donde imágenes procedentes de una colección de estampillas son intervenidas e impresas sobre espejo, articulando la experiencia de lo ajeno, el reflejo y el desplazamiento.
La relación entre imagen, tecnología y sistemas económicos constituye asimismo una línea central de su investigación. En This is not a NFT (2020), Tagle aborda la tensión entre la hiperreproducción de la imagen digital y los mecanismos que intentan restituirle artificialmente singularidad, propiedad y valor. Imágenes preexistentes son sometidas a un sistema algorítmico que las fragmenta, deforma y recombina, desplazando parcialmente la intervención directa del artista y otorgando al sistema cierta autonomía operacional dentro del proceso creativo. Realizada en 2020, la obra anticipa una condición posteriormente radicalizada por la inteligencia artificial generativa: la producción visual comienza a negociarse con sistemas técnicos capaces de intervenir en la construcción de la imagen. Al mismo tiempo, examina la dimensión política y económica del NFT y la paradoja de fabricar escasez sobre la abundancia digital, interrogando quién produce una imagen, quién controla su circulación y cómo se construyen su propiedad y su valor.
Desde comienzos de la década de 2020, su trabajo amplía estas investigaciones hacia los sistemas económicos y materiales que organizan la vida cotidiana. En Sonidos periféricos. Ejercicios sobre la gentrificación I (2021) y Persa Digital. Ejercicios sobre la gentrificación II (2021), la gentrificación es abordada como un proceso de sustitución material, económica y simbólica del territorio. Objetos obsoletos, tecnologías en desuso, publicidad, voces digitales, archivos y sonidos de ferias populares permiten examinar los mecanismos mediante los cuales el mercado produce obsolescencia para reincorporar territorios y objetos bajo nuevas formas de valor.
En su producción reciente, Tagle ha profundizado en la relación entre infraestructura, trabajo, cuerpo y desigualdad. Tecnologías oligárquicas: Muro sobre lienzo FIFÍ (2024) examina la persistencia de una colonialidad del gusto y los mecanismos mediante los cuales determinadas estéticas funcionan como tecnologías de distinción social. SUDARIO (2025–2026) desplaza una indumentaria de barrendero de la Ciudad de México hacia el campo escultórico y gráfico para hacer visibles las relaciones entre cuerpo, trabajo precarizado, género, desgaste y residuo. Estas investigaciones prolongan preocupaciones presentes a lo largo de su trayectoria, pero trasladan su atención hacia los objetos cotidianos, las infraestructuras materiales y las formas en que el poder se inscribe en los cuerpos y en la vida diaria.
En el ámbito de la gestión independiente, Tagle es miembro fundador de Arte K 35. Módulo de Experimentación, espacio creado en Santiago de Chile en 2009, donde ha desarrollado labores de dirección, gestión y curaduría, articulando más de setenta exposiciones y proyectos vinculados con prácticas experimentales y arte contemporáneo. Asimismo, ha participado en proyectos de investigación sobre educación, poder y sistemas penitenciarios. Entre los referentes que han acompañado distintas etapas de su investigación se encuentran Michel Foucault, Jean Genet y Harun Farocki, junto con discusiones contemporáneas sobre infraestructura, tecnología y poder.
Su obra ha circulado en México, Chile, Argentina, Austria, Alemania, Italia, Bolivia, el País Vasco y Cuba, entre otros contextos, en espacios independientes, galerías, museos y ámbitos universitarios. Entre sus proyectos y exposiciones se encuentran presentaciones en Galería LUPA, Ciudad de México; Hinterland, Viena; Galería Metropolitana y Galería Nemesio Antúnez, Santiago de Chile; el Museum des Kapitalismus, Berlín; y proyectos desarrollados en Venecia y Lugo, Italia. En Chile ha sido beneficiario en múltiples ocasiones del Fondo Nacional de Desarrollo Cultural y las Artes, FONDART, en líneas vinculadas con creación, difusión artística y culturas migrantes.
En conjunto, la trayectoria de Gabriel Tagle se articula como una serie de investigaciones que reaparecen y se transforman a lo largo del tiempo: el cuerpo frente a la tecnología, la imagen como dispositivo de circulación y poder, la memoria frente a las formas de violencia, la migración y la producción política de la extranjería, el trabajo y sus residuos, la infraestructura y la desigualdad, y los mecanismos mediante los cuales los sistemas contemporáneos clasifican, administran y producen formas de vida. Desde esta perspectiva, su práctica utiliza la instalación y el desplazamiento de objetos, imágenes y tecnologías como operaciones críticas capaces de volver visibles estructuras que habitualmente permanecen incorporadas y naturalizadas en la experiencia cotidiana.